La tecnología ha transformado la forma en que los consumidores acceden a bienes y servicios, y el sector asegurador no ha sido la excepción. En Colombia, la compra de seguros en línea se ha convertido en una práctica habitual, especialmente en el caso del SOAT, pero también en productos como seguros de salud, vida, automóviles y hogar.
Sin embargo, este crecimiento en las transacciones digitales ha traído consigo un aumento preocupante en los fraudes. Según cifras de Fasecolda, en 2023 se registraron más de 24.300 casos de fraude, por un valor total de $242.000 millones, de los cuales las aseguradoras asumieron cerca de $30.000 millones.
Los seguros de autos concentran entre el 30 % y 40 % de estos casos, siendo el SOAT el más afectado, con una participación del 62 %.
Señales de alerta para evitar fraudes
Uno de los principales riesgos para los consumidores es caer en ofertas falsas que prometen descuentos excesivos, como promociones del 50 % en el SOAT. Estas suelen aparecer en redes sociales o páginas web no oficiales, utilizando precios irreales para atraer compradores desprevenidos.
• Descuentos exagerados: ninguna aseguradora legítima ofrece rebajas desproporcionadas en productos regulados como el SOAT.
• Métodos de pago sospechosos: los estafadores suelen solicitar transferencias a cuentas personales o billeteras digitales, que no corresponden a canales oficiales.
• Páginas o perfiles falsos: imitan a aseguradoras reales, pero presentan errores ortográficos, enlaces extraños o una apariencia poco profesional.
• Presión para pagar de inmediato: crear urgencia es una de las tácticas más comunes para evitar que la víctima verifique la información.
• Solicitud innecesaria de datos personales: especialmente información financiera sin una justificación clara.
Fraude al seguro: una falta que nos afecta a todos
Además del fraude dirigido a quienes desean adquirir un seguro, también existen intentos de fraude contra las aseguradoras. En HDI Seguros hemos identificado que los seguros de salud representan entre el 20 % y 30 % de estos casos, mientras que los seguros de vida concentran entre el 10 % y 15 %.
En el ramo de hogar, entre el 10 % y 20 % de los fraudes corresponden a reclamaciones por daños inexistentes o exagerados, mientras que otras prácticas incluyen la falsificación de documentos o declaraciones falsas.
Estos actos no solo afectan a las compañías aseguradoras, sino que también debilitan la confianza en el sistema y perjudican a quienes realmente necesitan respaldo.
La prevención es la mejor protección